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Guía para la innovación de la caficultura - Manejo del tejido o poda

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 Guía para la innovación
de la caficultura
 Manejo del tejido o poda
Se han desarrollado y existen muchos sistemas de podar el arbusto de café en el mundo; sin embargo, ninguno ha logrado establecerse o adoptarse como el único o más eficaz. El comportamiento tan variado de la planta de café como ser biológico individual hace imposible que las plantaciones puedan ser manejadas recomendando un solo método de podar.
Las podas en café son necesarias para la renovación de los tejidos y mantener un alto
potencial productivo.
Objetivos de la poda
• Renovar tejido productivo;
• Estimular la producción, por la mayor entrada de luz a las plantas con exceso de autosombreado;
• Mantener una adecuada relación cosecha/follaje;
• Disminuir las condiciones favorables para las plagas y las enfermedades;
• Hacer más accesible la cosecha;
• Facilitar las labores de manejo del cultivo;
• Disminuir la bianualidad de la producción;
• Eliminar el tejido dañado por enfermedades y otras causas;
• Evitar muerte descendente en ramas primarias y raíces.
El sistema de poda a implementar, será de acuerdo a la variedad y al distanciamiento de siembra utilizado en la finca, el más adecuado para la caficultura orgánica se puede elegir entre los siguientes:
Estiércol de vaca 1.6% 1.2% 1.8% 2.2%
Desechos animales
Sangre Seca 13.0% 2.0% 1.0% 0.5%
Desechos de camarón 7.0% 4.0% 1.0% 7.5%
Harina de pescado 9.5% 7.0% --- 8.5%
(Tomado de Bertsch, 1995, y Soto, 2003)
PODA EN PARRAS: Se establece por agobio en plantías de dos años y reagobio (agobio de brotes), dos años después. Se mantiene en forma apreciativa, descolando los brotes agotados.
Por el gran número de brotes, la planta es muy abierta y se reduce el número de cafetos por manzana.
AGOBIO: El agobio consiste en inclinar o doblar la plantía de dos años, formando un ángulo con la superficie del suelo.
MÚLTIPLES VERTICALES: Se establece por agobio en plantías de dos años, se mantiene por recepas apreciativas de los brotes agotados. El número de brotes por cafeto es de cuatro a seis.
RECEPAS: consiste en cortar el cafeto a una altura de 25 a 30 cm del suelo; el número de brotes varía
de acuerdo a la distancia de siembra y puede variar de uno a tres por planta. La modalidad de recepa
mas acorde al café orgánico es la selectiva, que implica la poda de cafetos agotados y/o enfermos,
esta poda puede ser fuerte dependiendo del estado del cafetal.
Factores a considerar antes de podar
• Estado fitosanitario de la plantación
• Edad de los cafetos
• Distancia de siembra y variedad o especie de café
• Producción y rendimiento por manzana
• Actitud y disponibilidad del caficultor para realizar la práctica recomendada
• Condiciones nutricionales de la plantación y problemas por toxicidad de elementos
• Altitud sobre el nivel del mar
• Época del año.
Época de poda
En cuanto a la época para realizar la poda del café, lo más recomendable, es inmediatamente después de la corta o cosecha, ya que la planta está en reposo vegetativo, para el caso de bajíos y media altura en los meses de enero a marzo. En los cafetales de altura es recomendable iniciarla en el mes de enero y finalizarla en la primera quincena del mes de abril.
Manera y cuidados al efectuar los cortes
Al efectuar un corte, debe tenerse en cuenta que sean de superficie lisa, limpios y ligeramente inclinados. Esto ayudará a que no se acumule agua en exceso sobre los mismos disminuyendo así la incidencia del ataque de enfermedades. Debe evitarse hacer cortes muy sesgados y filosos que puedan causar accidentes graves en el cafetal.
Se recomienda que todo corte de tallos o ramas de una o más pulgadas de diámetro se proteja con una capa de cal mezclada con cobre. Se persigue con esto disminuir los riesgos por el ataque de plagas y enfermedades así como evitar la deshidratación de la planta.
Los chupones seleccionados deben quedar alrededor del tronco para darle forma al nuevo
arbusto; pero no muy cerca al corte pues los trabajadores durante la cosecha, vientos
fuertes o una alta producción ocasionan que se desgarren. Los cortes deben hacerse de 30
a 40 cm del nivel del suelo.
Al efectuar la poda se recomienda que todo material vegetativo como hojas, ramas y tallos
finos quede bien distribuido sobre la superficie del terreno. Estos materiales protegen el
terreno contra la erosión, restituyen algunos nutrientes, controlan la temperatura del suelo
y reducen la alta incidencia de yerbajos. Los tallos gruesos deben colocarse como barreras
muertas en dirección contraria a la pendiente del terreno para controlar la erosión causada
por la escorrentía de las aguas. El tejido vegetativo producto del deschuponado debe dejarse
sobre el terreno con los mismos propósitos.

Fuente: Guía para la innovación
de la caficultura
De lo convencional a lo orgánico
Fundación para el Desarrollo Socio Económico Y Restauración Ambiental, FUNDESYRAM,