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Producción Orgánica de cultivos andinos (manual técnico)


Producción Orgánica de cultivos andinos (manual técnico)
PRESENTACIÓN
En las comunidades rurales de los Andes, la alimentación es esencialmente a base de
vegetales, predominando los tubérculos (papa, oca, melloco y mashwa), que son ricos
en hidratos de carbono, pero pobres en algunos aminoácidos esenciales.
El consumo de granos (maíz, quinua y amaranto), ricos en lisina y metionina, y de
leguminosas (chocho, haba, fréjol) compensan las carencias de los tubérculos. Además
en los sectores de alta montaña, correspondientes a las zonas de páramo, se consumen
proteínas de origen animal (borrregos, cuyes, llamas, alpacas, aves y cerdos) cuyos
valores nutritivos contribuyen a mejorar la dieta nutricional de los habitantes del campo.
De lo anterior se desprende que para poder evaluar adecuadamente la dieta de las
comunidades rurales donde el aporte de los cultivos andinos es básico, es necesario
conocer todos los productos alimenticios que forman parte de la dieta diaria, incluyendo
los frutales andinos y la tecnología con que son obtenidos, los insumos y la preparación
de los diferentes alimentos.
Para hacer un mejor análisis nutricional de los alimentos andinos vamos a dividirlos en:
• Fuente de energía (carbohidratos): tubérculos y raíces: papa, oca, melloco,
mashwa, jícama
• Fuente de proteínas, energía (grasa) y minerales: chocho, haba, fréjol, arveja
• Fuente de proteínas, minerales y energía (carbohidratos): quinua, amaranto,
maíz.
• Fuente de vitaminas y minerales: frutales andinos, tales como: tomate de árbol,
capulí, babaco, uvilla, taxo, etc. y cucurbitáceas: zapallos y zambos.
Los cultivos andinos cubren en la actualidad un área aproximada de 150 000 hectáreas
en los Andes, estimándose que alrededor de 500 000 familias campesinas tienen
parcelas de diversos tamaños, con uno o más de estos cultivos destinado para el
autoconsumo y ocasionalmente para la venta de sus excedentes.
La importancia de los cultivos andinos en la seguridad familiar y la nutrición radica en
lo siguiente:
• Aumentan la variedad de alimentos utilizando todos los recursos disponibles;
• Mejoran el estado nutricional al hacer las dietas más sabrosas y con mayor
cantidad y mejor combinación de proteínas, vitaminas, minerales y fibra
dietética;
• Muchas de estas plantas son resistentes a la sequía, pueden cultivarse sin
necesidad de insumos costosos y son de fácil almacenamiento, lo que puede
evitar los períodos de escasez estacional;
• Aumentan la productividad de otros cultivos, conservan el suelo y elevan su
fertilidad;
• Muchas de estas plantas son resistentes a las plagas y cuando se intercalan con
otros cultivos actúan como barrera ecológica para las enfermedades, así mismo
las leguminosas fijan nitrógeno atmosférico enriqueciendo el suelo para la
cosecha siguiente;
• Incrementan los ingresos familiares al beneficiar a los productores, en particular
mujeres;
• Elevan el consumo familiar y aumentan los ingresos del hogar al vender o
intercambiar los excedentes en los mercados locales.
En el ámbito nacional los cultivos andinos pueden contribuir con el aseguramiento de
alimentos de calidad, para poder ejercer plenamente la soberanía alimentaria, debido a
que:
• Aumentan la disponibilidad de alimentos y contribuyen a reducir las
importaciones de los mismos;
• Estimulan a las agroindustrias pequeñas y grandes; y
• Pueden convertirse en una importante fuente de divisas al exportar estos cultivos
o sus productos derivados.
Los cultivos andinos que aún subsisten en nuestros territorios, gracias al celo con que
han sido guardados por nuestras comunidades de indígenas y campesinos, vuelven a
retomar la importancia que nunca debieron haber perdido, para en breve convertirse en
elementos importantes de nuestra alimentación
El redescubrimiento de este tipo de alimentos olvidados podría contribuir a paliar el
hambre en las zonas más desfavorecidas del planeta y eliminar la dependencia excesiva
de la humanidad de unos pocos cultivos, que amenaza la seguridad alimentaria y
debilita nuestros organismos, precisamente en una época en que la contaminación
ambiental nos hace menos resistentes a las enfermedades.
Por lo motivos señalados, se pone a consideración de los interesados el presente
“Manual Técnico para la producción orgánica de cultivos andinos” en el ánimo de que
el mismo contribuya a mejorar la producción de estos valiosos tesoros legados por
nuestras culturas prehispánicas.
El manual en referencia, al abordar el tema de la producción orgánica de los cultivos
andinos, pone énfasis en el rescate de éstos, como de muchas de las tecnologías de la
cultura andina de cultivos que se generaron y desarrollaron en nuestros territorios y que
a su vez son respetuosas con el entorno donde se aplican: manejo ecológico del suelo,
manejo de la biodiversidad, manejo ecológico de plagas, uso de las fases lunares para la
prácticas de las labores de cultivo, entre otras; para de esta manera garantizar la
seguridad y la soberanía alimentaria, apoyando a la provisión de alimentos suficientes y
de calidad.
Fuente: Producción Orgánica de cultivos andinos (manual tecnico)
UNOCANC
Editor: Manuel B. Suquilanda Valdivieso